SOBREPERSONAS... (humanos con recursos) y no "recursos humanos", que aportan conocimiento y no sólo información, que son ciudadanos de sus empresas, además de su ciudad, sobre mejoras, ideas, crítica, etc... Sobre gestión comprometida, innovación, organización, sobre buena música, sobre...

6.11.05

Automotivación, futuro o cómo escapar de Peter Pan


En esta ocasión, y de forma breve, trataré sobre la motivación, tema clásico del que tanto se ha escrito y que, no por ello, deja de estar de actualidad ni perder un ápice de interés entre expertos y profanos en la materia. La explicación puede estar en sus diferentes enfoques y múltiples incógnitas, del tipo:
¿Por qué personas ante contextos similares manifiestan diferencias motivacionales significativas?, ¿qué nos motiva realmente?. Satisfacción y motivación, ¿hablamos de lo mismo?... y a mí, ¿quién o qué dice que me motiva?.


Investigadores, psicólogos, responsables del desarrollo de personas en la organizaciones, etc... se afanan en encontrar una “solución ideal” ante el problema de la desmotivación, como si de la fórmula de un “elixir mágico” se tratase, que aporte, sin importar el orden, claves valiosas y resultados garantizados.

Podemos pensar que motivar a las personas no es tarea fácil, más aún, si tenemos en cuenta, la variedad de estímulos a que nos enfrentamos a diario.

Si parece evidente que es posible abordar esta cuestión desde un paradigma distinto al actual, que tiende a resolver esta variable, eminentemente interna, desde soluciones externas: retribución, formación y desarrollo, promoción, etc..., exclusivamente.

La realización de un proyecto, en colaboración con una empresa situada en Navarra, donde tuve la oportunidad de participar, trabajó sobre esta hipótesis, analizando las diferencias motivacionales de la muestra objeto de estudio, manipulando para ello, además de variables organizativas y relacionales (externas), variables internas. Es decir, una serie de características personales intervinientes y su posible capacidad predictiva
( autoeficacia percibida, perseverancia, locus de control, estabilidad emocional, responsabilidad...).

Los resultados demostraron la importancia de todas ellas, sin embargo, fueron las variables personales las que definieron los individuos de alto rendimiento y explicaron, mantenidas el resto en condiciones similares, niveles más altos de automotivación manifiesta.
Pensado en todo ello, inicié la escritura de este artículo que confieso he alterado en numerosas ocasiones y que ha tenido etapas y protagonistas también distintos... empecemos por Alvin.

El viaje de Alvin

Reflexionando sobre la importancia de tener presentes nuestras capacidades y saber cómo utilizarlas, vino a mi memoria un largometraje del Director norteamericano David Lynch (Una historia verdadera) donde Alvin, su anciano protagonista, emprende un viaje, posiblemente el último de su vida, a bordo de un “tractorcito cortacesped”, en pos de un objetivo: obtener el perdón de su hermano ausente, desde años atrás.
A lo largo del trayecto de Iowa a Wisconsin, son muchas las peripecias en las que nuestro protagonista interactúa con las circunstancias que la vida le pone en el camino (variables externas) y donde hace uso de su experiencia, autoconocimiento, empatía y otra serie de valores personales (variables internas).

Atribución y cambio de actitudes

En Psicología Social el término “atribuir”, se refiere, a “dar una explicación”, es decir: “asignar una causa o razón a los comportamientos propios y/o ajenos”.
Desde que Heider, a mediados del siglo XX, escribió su primer artículo sobre la causalidad de los fenómenos, mucho se ha dicho sobre qué mecanismos y claves utilizamos a la hora de realizar atribuciones sobre nuestras conductas, creencias, afectos, etc... y lo que es más importante, su influencia posterior en nuestra motivación.
Si somos capaces de desarrollar toda una serie de nuevos hábitos y creencias (valores, atribuciones...), fruto de nuestro cambio de actitudes, dejaremos de asemejarnos a una caricatura infantil de Peter Pan (ver síndrome de *), orientándonos al logro desde un autoconocimiento personal más adecuado y realista.


Nosotros “somos” * * nuestro futuro

Si usted o alguno de sus colaboradores padecen este tipo de síntomas: desinterés, apatía, falta de tesón, ansiedad, etc... le recomendamos reaccionar cuanto antes, ya que nos encontramos ante un fenómeno bastante contagioso, aunque por el contrario, de fácil diagnóstico y que, como no puede ser de otra forma, además del apoyo de otros... depende, principalmente, de uno mismo.
Sin embargo, cabría preguntarnos: estos procesos de tipo individual ¿se pueden transferir a toda una organización, un sector, una comunidad...?
Parece que sí, obviamente serán más los factores intervinientes y que los condicionen, aunque felizmente, no solamente desde el punto de vista negativo.
El futuro de una empresa o de toda una comunidad dependerá de las atribuciones que todos sus protagonistas realicen, su actitud y orientación a los cambios que se vayan produciendo y la responsabilidad en la toma de decisiones, desde la madurez y apertura de miras.
A partir de ahí, no es mala idea tener modelos de éxito en los que fijarnos, apoyarnos y reconocernos.


Quizás el viejo Alvin no sea un referente al uso pero, sin embargo, nos enseña que frente al victimismo, en ocasiones fácil, podemos ser protagonistas de nuestra propia historia, podemos variar la perspectiva, si así lo decidimos, buscar en nuestros recursos personales la respuesta para cambiar las cosas, etc... A partir de ahí, andar el camino( no importa tanto el origen ni el destino como el trayecto), tener la motivación necesaria y llevar a cabo atribuciones razonables y razonadas, nos acercarán a nuestros objetivos.

* Síndrome de Peter Pan:
Al igual que en el país de “Nunca jamás” de la conocida obra “ Peter Pan” ( James M. Barrie – 1860 / 1937) donde el lema de los niños que lo habitan es “no querer crecer nunca”, permanecer siempre niño, muchas personas de nuestra sociedad, aun siendo adultas, consciente o inconscientemente, no desean crecer ni madurar como conciencias.
La falta de confianza, la inseguridad, la autoevaluación negativa e inadecuada, los comportamientos inmaduros e irracionales, etc... son formas de pensar, sentir y comportarse de las personas que aun a su edad adulta se asemejan o reproducen conductas o roles infantiles.

* * Si lo desea puede sustituir “somos” por: reconocemos, creamos, hacemos, impulsamos, contagiamos, lideramos... o bien por: negamos, destruimos, deshacemos, frenamos, aislamos, frustramos... en definitiva, el futuro depende de usted.

1 Comments:

Blogger Askinstoo said...

Nice Blog!!!   I thought I'd tell you about a site that will let give you places where
you can make extra cash! I made over $800 last month. Not bad for not doing much. Just put in your
zip code and up will pop up a list of places that are available. I live in a small area and found quite
a few. MAKE MONEY NOW

6/11/05 03:17

 

Publicar un comentario

<< Home