SOBREPERSONAS... (humanos con recursos) y no "recursos humanos", que aportan conocimiento y no sólo información, que son ciudadanos de sus empresas, además de su ciudad, sobre mejoras, ideas, crítica, etc... Sobre gestión comprometida, innovación, organización, sobre buena música, sobre...

5.3.06

Realidad, Estrategia , Cultura. ¿El orden de lo factores altera el producto?

La estrategia pretende anticiparse a una futura realidad competitiva y determinar cómo ganar en ese entorno imaginado.

Dicho así resulta sencillo, no obstante, desarrollar una estrategia coherente no es fácil y ejecutarla, lo es aún menos, ya que las creencias compartidas, sus valores u convicciones, hábitos y actitudes de una organización (o lo que es lo mismo: su cultura) suelen ir por detrás de la realidad actual.

Es decir, la cultura suele ir definida por un conjunto de circunstancias, normalmente una realidad anterior. Sin embargo este hecho no implica que cuando esa realidad cambia, necesariamente la cultura lo tenga que hacer.

Por ello, una parte importante y a tener en cuenta en toda estrategia consiste en determinar la cultura actual de cada organización. Utilizando diferentes métodos y herramientas prospectivas se puede identificar el nivel de alineación de la cultura de la empresa con su realidad actual y si está preparada para afrontar realidades que empiezan a surgir.

Podemos llegar a obtener el “Perfil cultural” de una empresa, respondiendo a preguntas como éstas o similares:

-¿En qué situación estamos desde el punto de vista competitivo?.

-¿Dónde creemos estar competitivamente?.

-¿Cómo se comporta nuestra cultura con nuestra realidad actual?.

-¿Qué convicciones y comportamientos impulsan nuestra organización?.

-¿Qué convicciones y comportamientos necesitamos para cambiar y poder competir con efectividad?.

Si lo pensamos bien en la mayoría, por no decir en todo tipo de organizaciones encontramos que la cultura siempre camina por detrás de la realidad. Por eso, cuando se planifica una forma de salir del estancamiento, hay que preguntarse: ¿Qué convicciones y comportamientos desfasados prevalecen en nuestra organización y nos impiden concebir o ejecutar una estrategia ganadora?

Si las prácticas laborales y el pensamiento de los líderes de una empresa ( y todos sus colaboradores), se contraponen al pensamiento y la acción que exige una nueva estrategia, hay que abordar esos temas de forma explícita, ya que de lo contrario, la cultura arrastrará consigo a la estrategia.

En resumen: la estrategia se anticipa a la realidad. La cultura va por detrás de la realidad y arrastra consigo a la estrategia. De ahí, la importancia de trabajar, además de los aspectos tecnológicos y de estructura todo lo relativo al proceso de cambio, desde los planos: cultural, organizativo y de las personas.