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24.6.06

Chet Baker. Una trompeta de terciopelo

He decidido escribir una serie de artículos cortos que hagan referencia a algunos de mis músicos de jazz preferidos, narrando sus peripecias vitales y algunos de sus títulos publicados, haciendo hincapié en aquellos discos que he escuchado.


Chet Baker (Yale 1929 - Amsterdam 1988), estadounidense de la costa oeste, criado en una granja, su padre era guitarrista amateur, creció rodeado de música. Las playas de Palos Verdes en la ciudad de Redondo donde disfrutó de las chicas y la marihuana en su primeros años de vida le gustaron más que el Instituto, hasta que se incorpora al ejercito norteamericano recién cumplidos los dieciocho, trasladándose a Alemania justo finalizada la segunda guerra mundial en el invierno de 1946-47.

Dados sus conocimientos musicales forma parte de la banda musical del regimiento y pronto se busca la vida haciendo pequeños trapicheos, algo relativamente sencillo en la Alemania deprimida de los finales de los cuarenta y principios de los cincuenta. Las alemanas no escapan a los encantos del joven Chet.

A su regreso de Alemania inicia su carrera musical creando varias bandas donde además de tocar canta diferentes estandars de jazz con tiempos rápidos y también baladas. Así por ejemplo en “My funny Valentine”muestra una susurrante y característica voz que se convierte junto a su toque de trompeta en el sello de identidad del Jazz “cool” de la costa oeste.

En su biografía destaca su acompañamiento a Charlie Parker en una gira. “Bird” en esos momentos en la cresta de la ola es un mito para el joven Chet quien admira su don musical y su amor por las chicas guapas y la vida bohemia. En este punto surge el romance de Chet con las drogas que no abandonará hasta su muerte a pesar de sus problemas con la justicia, la inestabilidad de su carrera y su deterioro físico conforme va sumando años en su currículum de yonkie.

Alguien dijo que su vida era tocar música, amar a las mujeres y “chutarse” heroína.

Buena parte de su carrera la pasó en Europa. Tuvo su propio Club de jazz en Italia, donde montó su grupo, residió en Francia y Alemania, así como en Inglaterra donde pasó varios años de su vida. En el año 1963 estuvo en Barcelona donde tocó en un Club de jazz instalado en un sótano cercano a las ramblas donde también bailaba Antonio Gades..

Dentro de su trayectoria musical destaca un fructífero período musical junto al saxofonista Stan Getz, con quien grabó varios discos.

En sus últimos años de carrera paso por España en el festival de Jazz “San Juan evangelista”. Su deterioro físico era evidente y se presagiaba el fin.

En esa misma gira recala en Holanda, donde muere en extrañas circunstancias al caer de la ventana del Hotel de Amsterdan donde se alojaba. No se ha llegado a esclarecer si fue suicidio o un ajuste de cuentas fruto de las correrías del bueno de Chet durante muchos años de “golferío” por la vieja europa, tratando a Yonkies, camellos y demás ralea.

Para quien quiera más información sobre Chet Baker os recomiendo la autobiografía “Como si tuviera alas. Las memorias perdidas” de Editorial Mondadori.
Entre los discos que os recomiendo para empezar son los que tengo (la discografía de este músico es muy extensa, habiendo grabado medio centenar de discos originales).

CHET BAKER “Sings”, “Cool Burnin” “In Paris”, “My funny Valentine”, “Songs for lovers”, …